Los patios de luces son espacios que dan una tremenda luminosidad en aquellas zonas en las que son construidos. De esta forma, describimos un patio de luces como un espacio descubierto (o cubierto por cristales) en la parte interior de un edificio al que dan algunas estancias.

Por tanto, cuando hablamos de cerramientos de los patios de luces debemos tener en cuenta que pueden significar que reduzcamos una parte de claridad, pero también que ganemos en otros aspectos como los que ahora vamos a desgranar.

¿Se pueden llevar a cabo cerramientos de patios de luces?

Lo primero que debemos conocer son los pasos que han de seguirse para aquellas obras que cubren patios. En primer lugar, se trata de consultar la legislación relativa a las modificaciones de estos elementos, concentrada mayoritariamente en los artículos 12 y 17.1 de la Ley de la Propiedad Horizontal. Dichas disposiciones hablan de los espacios legales de estas construcciones u otras alteraciones de la estructura de los edificios.

De este modo, el acuerdo adoptado quedará fijado en base a la naturaleza de la modificación o alteración originada en la descripción de la vivienda, así como la variación de las cuotas y la titularidad de los nuevos espacios, pero siempre sometido a la unanimidad del vecindario.

En cambio, si la alteración se lleva a cabo mediante un uso privativo no significa que pierda el carácter común, sino que esta exclusividad tiene que ver con la facultad de su uso; en todo caso, el dominio seguiría perteneciendo a la comunidad de vecinos o a la persona física o jurídica a la que perteneciera el patio de luces.

Y ello es así en base a la jurisprudencia del Tribunal Supremo en relación con las distintas sentencias relativas a los patios de luces a los que se les atribuye la exclusividad a un copropietario. En estos casos debe especificarse que esta acción no lleva aparejada la concesión de la facultad para llevar a cabo obras en base a su propia voluntad.

Otras consideraciones

Por otro lado, también vemos que el patio de luces es uno de los elementos más comunes de la finca y por el que discurren casi todas las cañerías de agua, los circuitos de electricidad, los cables de teléfono y las antenas de televisión. Por tanto, en muchas ocasiones, los vecinos de la planta baja disponen de autorización para su uso privativo, siempre y cuando lo mantengan en perfectas condiciones.

De hecho, la transformación más habitual de un patio de luces en forma de cierre tiene la finalidad de su conversión en trastero o la instalación de un ascensor, siendo el patio de luces el lugar por donde este iniciaría su ascensión gracias a un espacio donde no hay habitabilidad alguna.

Pin It on Pinterest

Share This